Perito blockchain para abogados y empresas
Comprobación de wallets, trazabilidad de criptomonedas e investigación informática de robos, fraudes y pérdidas de capital.
Comprobación de wallets, trazabilidad de criptomonedas e investigación informática de robos, fraudes y pérdidas de capital.

Un perito blockchain convierte direcciones, hashes, bloques, tokens y movimientos entre plataformas en una explicación técnica útil para un procedimiento judicial o una investigación corporativa. En GlobátiKa Labs trabajamos principalmente como apoyo de despachos de abogados, asesorías jurídicas y empresas.
Analizamos wallets, operaciones con criptomonedas, exchanges, contratos inteligentes, transferencias entre redes y evidencias externas. No entregamos una simple captura de un explorador de bloques: elaboramos una línea temporal, contrastamos fuentes y explicamos qué puede demostrarse y qué límites conserva la atribución.
Cada encargo parte de una pregunta concreta. No es lo mismo comprobar el historial de una wallet corporativa que investigar una salida de fondos no autorizada o revisar el informe presentado por la parte contraria. Entre los servicios habituales se encuentran:
La comprobación de una wallet puede responder a cuestiones mercantiles, societarias, contables o procesales. Verificamos que la dirección corresponde a la red indicada, identificamos las transacciones visibles, calculamos el saldo en un bloque o fecha de referencia y revisamos el recorrido de los activos. También podemos comprobar la interacción con tokens, aplicaciones DeFi, puentes, servicios de staking o contratos inteligentes.
En una empresa resulta especialmente útil conciliar la actividad on-chain con los extractos del exchange, las órdenes internas, los justificantes bancarios, las facturas y los registros contables. Esta comparación permite localizar movimientos ausentes, duplicados, operaciones realizadas fuera del circuito autorizado, diferencias por comisiones o conversiones y transferencias que necesitan una explicación adicional.
Una dirección no incluye por sí sola el nombre de su titular. Para estudiar su control hay que valorar otras evidencias: documentación KYC facilitada legalmente por un exchange, dispositivo en el que se instaló la wallet, correos de alta, registros internos, firmas de mensajes, justificantes de compra, comunicaciones o reconocimiento de uso. El informe diferencia siempre entre un dato observado, una relación probable y una atribución acreditada.
Cuando desaparecen fondos, limitarse a seguir la blockchain puede dejar fuera una parte decisiva del incidente. Por eso combinamos el análisis on-chain con informática forense y fuentes externas. Revisamos, cuando procede, ordenadores, teléfonos, correo electrónico, mensajería, historial de navegación, dominios, aplicaciones instaladas, accesos a cuentas y comunicaciones con terceros.
La investigación busca reconstruir una línea temporal: cómo se inició la relación, desde qué cuenta se ordenó el pago, qué dirección recibió los fondos, si existió phishing o suplantación, cuándo se produjo el acceso, qué movimientos posteriores aparecen y en qué puntos pudieron intervenir exchanges u otros proveedores. El trabajo puede relacionarse con un fraude de inversión, una apropiación interna, un ataque a una cuenta corporativa, malware, robo de credenciales o incumplimientos en la custodia de activos.
Si existen indicios de suplantación, correos engañosos o páginas falsas, el análisis puede coordinarse con nuestro servicio de peritaje de phishing y fraude digital. Si el incidente afecta además a información empresarial, puede ser necesario preservar equipos y registros siguiendo una metodología similar a la empleada en una investigación de robo de datos informáticos.
La trazabilidad de criptomonedas sigue el recorrido de los activos desde una transacción o dirección conocida. Puede abarcar Bitcoin, Ethereum, stablecoins, tokens ERC-20 y otras redes, siempre que la tecnología y los datos disponibles permitan un examen fiable.
Se revisan hashes, timestamps, importes, comisiones, direcciones intermedias, saldos, contratos, puentes entre cadenas y posibles puntos de entrada o salida en servicios centralizados. El resultado se organiza en una cronología y, cuando aporta claridad, en un mapa visual de movimientos. No se presenta una sucesión de direcciones sin contexto: cada conexión se explica y se vincula con la evidencia que la sustenta.
La información pública de la cadena debe combinarse con técnicas tradicionales de investigación. El Grupo de Acción Financiera Internacional señala que el análisis blockchain puede ser útil para seguir fondos, pero también advierte de diferencias de cobertura, exactitud y metodología entre herramientas. Europol, mediante su Project A.S.S.E.T., combina el rastreo de criptoactivos con análisis e intercambio de información. Este enfoque coincide con nuestro criterio: la herramienta ayuda, pero la conclusión corresponde al perito y debe ser contrastable.
Una empresa puede necesitar revisar wallets aunque no exista todavía un delito denunciado. Es habitual en disputas entre socios, cambios de administrador, insolvencias, herencias empresariales, operaciones de compraventa, cumplimiento interno o preparación de cuentas. En estos casos, el peritaje permite fijar un estado técnico documentado y separar la actividad acreditada de las explicaciones pendientes.
La auditoría puede incluir un inventario de direcciones, custodios y plataformas; saldos en fechas de corte; movimientos relevantes; relación con cuentas bancarias; permisos de acceso; sistemas multifirma; transferencias entre wallets propias; operaciones con terceros; y diferencias entre la cadena y los registros internos. No sustituye una auditoría financiera o fiscal, pero aporta la base técnica sobre la que pueden trabajar asesores, economistas y abogados.
En un conflicto societario también puede estudiarse si una transferencia se ajustó al procedimiento de autorización, qué usuario tuvo acceso, qué comunicaciones existieron y si los activos llegaron a una dirección vinculable con un tercero. La calificación jurídica corresponde al abogado y al tribunal; nuestra función es determinar qué hechos digitales pueden sostenerse.
No todos los casos requieren comenzar con un informe extenso. Para un despacho suele ser más eficiente realizar primero una valoración técnica de viabilidad. Revisamos la documentación disponible, identificamos las preguntas periciales, anticipamos limitaciones y proponemos un alcance proporcionado a la cuantía y a la fase procesal.
Podemos ayudar a preparar puntos de pericia, ordenar anexos, identificar información que debe solicitarse, revisar la documentación técnica de la contraparte y explicar al letrado qué conclusiones son defendibles. Si ya existe un informe, analizamos su metodología, la reproducibilidad del rastreo, el origen de las etiquetas, la correspondencia entre gráficos y transacciones y cualquier salto injustificado entre una dirección y una persona.
Nuestro trabajo para abogados y empresas incluye la preparación de reuniones técnicas, informe pericial, aclaraciones y ratificación judicial. La comunicación se adapta a los plazos del procedimiento y mantiene separados los hechos técnicos, las hipótesis y la estrategia jurídica.
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Preguntas que pueden responderse, evidencias disponibles y limitaciones previsibles.
🕒
Comunicaciones, pagos, accesos y movimientos on-chain ordenados.
🗺️
Direcciones, transacciones y puntos relevantes con explicación técnica.
⚖️
Metodología, resultados, anexos, conclusiones y apoyo procesal.
Wallet corporativa con movimientos no autorizados. Se contrastan direcciones, fechas, permisos internos, accesos y comunicaciones para determinar qué ocurrió y qué extremos pueden acreditarse.
Disputa entre socios sobre criptoactivos. Se inventarían las wallets conocidas, se fijan saldos en fechas relevantes y se reconstruyen transferencias relacionadas con la sociedad.
Fraude de inversión que llega a un despacho. Se preservan la web, los mensajes y los justificantes; después se siguen las transacciones y se identifican posibles puntos de contacto con proveedores centralizados.
Conciliación para una reclamación mercantil. Se comparan movimientos de blockchain, extractos del exchange, pagos bancarios y documentos contractuales para explicar diferencias.
Contrapericial blockchain. Se comprueba si el análisis ajeno es reproducible, si confunde una etiqueta con una identidad o si atribuye una wallet sin suficiente evidencia externa.
El trabajo comienza con la identificación de redes, direcciones, hashes, plataformas y documentos. Preservamos los archivos recibidos, calculamos huellas digitales cuando procede y registramos el origen de cada evidencia. Después contrastamos exploradores, fuentes abiertas, registros del cliente y herramientas especializadas.
Una misma operación puede visualizarse de forma distinta según la herramienta. Por eso documentamos los datos esenciales que permiten reproducir el análisis: red, bloque, identificador de transacción, direcciones, token, importe, fecha, criterio de conversión y fuente utilizada. Las etiquetas de servicios o entidades se tratan como información que debe validarse, no como una verdad automática.
La cadena de bloques puede aportar registros persistentes, pero no garantiza por sí sola la identidad del usuario ni la integridad de todo el proceso externo. El Banco de España también destaca la necesidad de comprender y combinar distintas fuentes de datos para estudiar Bitcoin. Por ello, relacionamos la información on-chain con documentos y evidencias forenses disponibles.
Ángel González opina que: “La trazabilidad no debe confundirse con la identificación automática de una persona. La herramienta permite seguir movimientos; el perito debe contrastarlos con documentos, dispositivos y registros externos, explicar las alternativas y expresar el grado real de atribución”.
Ángel González · Dirección técnica de GlobátiKa Labs
Un informe serio debe explicar tanto lo que demuestra como lo que no puede demostrar. La trazabilidad puede complicarse por operaciones off-chain, servicios de mezcla, privacy coins, puentes, cambios de red, plataformas sin colaboración o datos KYC inaccesibles. Además, controlar una dirección en un momento concreto no equivale necesariamente a ser su titular jurídico.
Sí, si la operación se registró en una blockchain pública y se conoce la red o un dato de partida fiable. Se verifican el hash, las direcciones, el token, el importe, la fecha y el estado.
La dirección normalmente es seudónima. La identidad exige evidencias externas suficientes, como información de un exchange obtenida por la vía adecuada, dispositivos, registros internos o comunicaciones.
Puede aportar una cronología verificable, cuantificar movimientos y orientar diligencias. El abogado decide su encaje procesal y formula la estrategia jurídica.
Una síntesis del asunto, fase procesal, cuantía aproximada, redes implicadas, direcciones o hashes conocidos y los documentos esenciales. No deben remitirse claves privadas ni frases semilla.
Sí. Comprobamos si el recorrido es reproducible, si las herramientas y etiquetas están justificadas y si las conclusiones exceden los datos observados.
Sí. La revisión documental y muchas reuniones pueden realizarse a distancia. Cuando el caso exige adquisición forense de dispositivos o ratificación, se organiza la intervención adecuada.
Si su despacho o empresa necesita comprobar wallets, reconstruir movimientos de criptomonedas o investigar una pérdida de capital, indíquenos qué documentación conserva y el plazo procesal.