
¿Su empresa acumula ordenadores, servidores o equipos de red que ya no utiliza pero que todavía figuran en la contabilidad? Gestionar estos activos obsoletos es un desafío que va más allá del almacenamiento. Requiere un proceso formal, como un certificado de destrucción de equipos, para garantizar el rigor contable, la seguridad de la información y el cumplimiento normativo.
El dilema de los activos tecnológicos amortizados
Los activos informáticos, una vez completado su periodo de amortización, a menudo permanecen en el balance de una compañía como un apunte contable sin valor real. Sin embargo, no pueden simplemente desecharse. Eliminarlos sin un procedimiento documentado puede generar inconsistencias en los libros y atraer la atención de una inspección fiscal.
Además, estos equipos suelen contener información sensible, cuya incorrecta gestión podría derivar en graves brechas de seguridad y en el incumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Mantenerlos en el inventario no solo distorsiona la imagen fiel del patrimonio, sino que también ocupa espacio físico y consume recursos de gestión. La pregunta clave es cómo transformar ese apunte contable en una baja justificada y segura.
La validación pericial más allá del simple reciclaje
La solución a este complejo escenario pasa por un procedimiento formal que acredite de manera fehaciente la destrucción o la inutilidad del equipamiento. Aquí es donde interviene la figura del perito informático. No basta con llevar los equipos a un punto limpio; se necesita un documento con validez técnica y jurídica que certifique el fin de la vida útil del activo.
Este certificado funciona como una prueba documental que justifica ante la administración tributaria, auditores o socios la decisión de dar de baja el activo. El equipo de GlobátiKa Peritos Informáticos está especializado en la emisión de estos informes, que actúan como un puente entre la realidad técnica del equipamiento y las exigencias contables. El documento detalla las características del material, el motivo de la baja y el método empleado para su inutilización o la destrucción segura de los datos que contenía.
Por qué es necesario un certificado profesional
Un certificado emitido por un perito informático judicial ofrece una triple garantía. En primer lugar, proporciona seguridad jurídica al departamento financiero, que dispone de un soporte documental robusto para justificar el asiento de baja en la contabilidad. En segundo lugar, asegura el cumplimiento normativo en materia de protección de datos, al verificar que la información almacenada en los dispositivos ha sido eliminada permanentemente mediante métodos estandarizados.
Finalmente, aporta una garantía técnica. El perito no solo constata un hecho, sino que lo valida con criterio profesional. Como suele señalar nuestro perito director, Ángel González Pérez, «un activo en el balance que no existe en la realidad es una irregularidad contable que puede tener consecuencias». Un experto independiente evalúa si un servidor es genuinamente obsoleto o si un lote de ordenadores ha sido destruido correctamente, dotando al proceso de una objetividad y un rigor indispensables.
El proceso para obtener la certificación
El procedimiento para certificar la baja de equipamiento es metódico y está diseñado para ofrecer la máxima seguridad. Comienza con una fase de inventariado, donde se identifican y catalogan todos los activos a retirar, incluyendo números de serie y características principales.
A continuación, se realiza una evaluación técnica para determinar si procede un certificado de inutilidad (por obsolescencia) o uno de destrucción. En este último caso, el equipo de GlobátiKa Peritos Informáticos supervisa o ejecuta el proceso de borrado seguro de datos y la posterior destrucción física de los componentes, garantizando una cadena de custodia documentada. Una vez completado el proceso, se emite el certificado pericial final, listo para ser adjuntado a la documentación contable de la empresa.
También para software y servicios digitales
Es importante destacar que la necesidad de certificar la inutilidad no se limita al hardware. Activos intangibles como licencias de software perpetuas, desarrollos a medida que han quedado en desuso o suscripciones a servicios en la nube que ya no se utilizan, también pueden y deben ser dados de baja contablemente de forma justificada.
Un análisis pericial puede determinar que un software específico ya no es compatible o seguro, justificando así la eliminación de su valor en los libros. La experiencia de GlobátiKa Peritos Informáticos abarca también estos activos digitales, proporcionando un servicio integral que cubre todo el espectro tecnológico de una organización y permite mantener una contabilidad saneada y fiel a la realidad operativa.
Preguntas frecuentes sobre la baja de activos informáticos
¿Qué tipo de activos se pueden certificar?
Se puede certificar tanto hardware (servidores, ordenadores, portátiles, switches, discos duros) como software (licencias, programas a medida) y otros servicios digitales que figuren como activos en la contabilidad.
¿Este certificado tiene validez ante una auditoría o inspección?
Sí. Al estar emitido por un perito informático colegiado, el certificado tiene plena validez como documento probatorio para justificar la baja contable de un activo ante auditores, la Agencia Tributaria o en un procedimiento judicial.
¿Cuál es la diferencia entre inutilidad y destrucción?
La inutilidad se certifica cuando un equipo, aunque funcione, es obsoleto o inviable para la empresa. La destrucción certifica que el equipo y los datos que contenía han sido eliminados físicamente de forma irreversible y segura.
¿El certificado sustituye al gestor de residuos electrónicos?
No, son complementarios. El certificado pericial justifica la baja contable y la eliminación de datos. La gestión del residuo físico debe realizarla una empresa autorizada (gestor RAEE), cuyo certificado de entrega completa el proceso.




