Daño emergente y lucro cesante

En los casos de pago de indemnizaciones por daños y perjuicios, es necesario tener en cuenta dos conceptos diferentes: El lucro cesante y daño emergenteTal y como está recogido en el artículo 1106 del código civil.

No siempre corresponde indemnización por ambos. Dependerá de cada caso particular.  Empezaremos por ofrecer una definición de estos conceptos:

Lucro cesante

Hace referencia al lucro, al dinero, a la ganancia, a la renta que una persona deja de percibir como consecuencia del perjuicio o daño que se le ha causado. 

Lucro que se pierde, que cesa por culpa del daño o del perjuicio, y por supuesto que el responsable será quien causó el daño y el perjuicio, y en algunos casos tendrá que indemnizar a la víctima.

Daño emergente

Valor o precio de un bien o cosa que ha sufrido daño o perjuicio. Cuando el bien o la propiedad de una persona ha sido dañada o destruida por otra, estamos ante un daño emergente, y la indemnización en este caso será igual al precio del bien afectado o destruido.

Pongamos un ejemplo:

Una empresa de logística sufre un daño en sus equipos informáticos, debido a una subida de tensión. Los daños a evaluar serán: Los producidos en los equipos (hardware) y los programas (software). Esto sería el daño emergente.

Por otra parte, hay que evaluar el lucro cesante. Las ganancias que se dejan de percibir por la rotura de estos equipos, y otras consecuencias como la perdida de clientes…

Tanto uno como otro debe ser probado, tal y como establece el código civil. La prueba pericial contable será fundamental para establecer la indemnización.

 

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