El delito informático. Globátika Peritos Informáticos.

Que entendemos por delito informático

Cuando hablamos de que es el delito informático nos referimos a aquellas acciones antijurídicas realizadas en entornos digitales o internet. Por lo tanto, para que podamos estar hablando de un delito informático tiene que existir por un lado un delito y por otro que este se realice utilizando la informática, o medios digitales, para llevarlo a cabo.

En nuestro día a día, utilizamos la tecnología prácticamente para todo, y en todos los ámbitos de nuestra vida. Esto conlleva, que, al haber una mayor cantidad de usuarios en el campo digital, la delincuencia se haya extendido, y vaya incrementando exponencialmente en los últimos años. Estos hechos se han visto disparados durante la pandemia, con un enorme crecimiento de los delitos informáticos.

Otro de los factores que influyen en el aumento del denominado, delito informático, es el anonimato, los delincuentes lo utilizan para esconderse en perfiles falsos por ejemplo en redes sociales, y atentar contra el honor y la intimidad de las personas, o suplantando identidades, pensando que por ese “presunto anonimato” sus hechos delictivos quedarán impunes. Es en estas situaciones cuando entra en acción la figura del perito informático, de la que hablaremos más adelante.

Los delitos informáticos más comunes en España

Qué es el delito informático

1.- La estafa.

La estafa es el delito informático más extendido y popular en España. De hecho, el 84 % de los delitos informáticos en España, son por estafa.  Dentro de la estafa, las principales técnicas empleadas para llevar a cabo estos actos delictivos son el phishing, las actividades que tienen relación con el juego online, la contratación no autorizada de líneas de teléfono, así como la utilización sin consentimiento de tarjetas de crédito (“el carding”).

El hecho de que este tipo de delito informático se encuentre en auge en España, se produce porque cada vez es más fácil estafar. El estafador puede encontrarse en cualquier parte del mundo, y su detección no es nada sencilla, ya que utilizan muchos métodos para “ocultarse” a través de internet. Es por esta razón, y su dificultad de localización, por lo que resulta básico la contratación de un buen perito informático, para que proceda a recoger y certificar las evidencias suficientes para intentar identificar y detener al estafador y también para la defensa propia del estafado frente a terceras personas, y con ello, denunciarlo a los órganos competentes.

2.- Pornografía infantil.

El delito informático de pornografía infantil, intimidad de menores y el acoso al que son sometidos, es otro de los delitos informáticos más extendidos en España.

A raíz del confinamiento, estos delitos contra los menores o personas discapacitadas se han disparado. Y al ser uno de los países con mayores índices de pornografía infantil, se prevé un nuevo cambio de la ley de protección a la infancia y personas vulnerables.

Uno de los ejemplos más recientes en España, para explicar como actúan los pederastas en internet con los menores, es la detección en Madrid y Jaén de dos hombres de 24 y 50 años, que corrompían a niños de edades comprendidas entre los 8 y 9 años a través del popular juego Fortnite, enviándoles regalos virtuales a través del mismo juego a cambio del envío de imágenes de ellos desnudos. Pero este es solo uno de los casos que se detectan, cada vez son mucho más sofisticados y clandestinos.

El tráfico de contenido y material pedófilo, habitualmente se realiza a través de foros ocultos en la dark web ( la internet profunda a la que no se accede mediante buscadores convencionales como Google) mediante sistemas de almacenamiento de archivos en la nube, a través de redes de intercambio P2P o de aplicaciones como Telegram o WhatsApp. Y lo más extendido últimamente, los canales de videojuegos online. Las oportunidades se incrementan en el ciberespacio. Por ello ante cualquier alerta, se debe inmediatamente denunciar, y concienciar a los menores de los peligros que conlleva internet e interactuar con desconocidos.

3.- La revelación y descubrimiento de secretos.

Este es otro delito informático que está creciendo a una velocidad atroz. Este delito consiste en vulnerar la intimidad sin consentimiento de otra persona, apoderándose de documentos o interceptando sus telecomunicaciones.

Esto puede ocurrir apropiándose de mensajes tipo emails, mensajes de WhatsApp, o mediante grabaciones de imagen o sonido.

Es un delito que atenta directamente contra la intimidad de las personas, haciendo referencia a la difusión o la filtración de material personal y privado, que no quiere trascienda a la esfera pública. Viéndose gravemente afectada y vulnerada la intimidad de una persona, cuando alguien ajeno y  sin consentimiento, penetra sin autorización a algo íntimo. En estos casos, es fundamental la pericial informática, para certificar y evidenciar la prueba digital.

4.- Amenazas y coacciones.

Las amenazas y coacciones, así como las injurias, es otro delito informático que ha aumentado exponencialmente con el uso de internet y las redes sociales.

El hecho de que se hayan incrementado, por ejemplo, si hablamos del caso de las amenazas, es por la facilidad de la comisión de las mismas, bien a través de audios, mensajes escritos, o utilizando soportes de vídeo. Las amenazas, explicándolo de forma sencilla, son hechos u expresiones que revelan la intención de causar un mal a otra persona, un mal que sea delito, respecto a su persona, su familia, su propiedad, o personas con las que esté íntimamente vinculado. La intención es ejercer presión sobre la víctima, causando de este modo sobre ella, miedos o privándole de su sosiego y tranquilidad.

En cuanto a las coacciones, aquí tiene que mediar violencia, y esta puede ser física, psíquica o moral. Es la violencia, la que distingue a las coacciones de las amenazas. En definitiva, sería impedir a otro hacer con violencia lo que la ley no prohíbe; u obligarle, con violencia, a hacer lo que no quiere.

5.- Falsificación documental.

El delito informático de falsificación documental, consiste  en falsificar, alterar, simular o modificar los elementos esenciales de un documento. Esta falsificación puede consistir en todo o en parte de un documento.

Con la aparición de la firma electrónica en el tráfico jurídico, se reinventan lo que conocíamos como “documentos en papel” pasando a hablar de documentos digitales, véase la falsificación de un email, de un contracto electrónico, etc. En todos estos casos, como siempre comentamos en el ámbito de los delitos informáticos, es fundamental la figura de perito informático.

En Globátika Peritos Informáticos , somo expertos en el ámbito de los delitos informáticos, podemos verificar y certificar sus pruebas, y darles validez para juicio. Consúltenos sin compromiso tanto si es un profesional de la abogacía, como un particular, estaremos encantados de poder resolverle sus dudas.